Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Luka Narutsiko [+18] [En Corrección]
Lun Jul 04, 2016 8:38 pm por Ryan Phomet

» Biblioteca de Linove
Mar Jun 28, 2016 7:29 pm por Knut Mann

» Cultura Vampírica
Lun Jun 27, 2016 11:00 am por Patrick Robert Urremez

» Bebida: Rysteriam
Lun Jun 27, 2016 10:58 am por Patrick Robert Urremez

» Registro de Avatares
Dom Jun 26, 2016 1:30 am por Aluvion Nox

» Aluvion Nox [En Construcción]
Dom Jun 26, 2016 1:26 am por Aluvion Nox

» Registro de Poderes y Habilidades
Mar Jun 21, 2016 1:22 am por Ginevra Lehns

» Sympan Kosmos [En Construcción]
Lun Jun 20, 2016 11:31 pm por Sympan Kosmos

» Ginevra Lehns [Aprobada]
Lun Jun 20, 2016 8:07 pm por Ryan Phomet

» Khizza Uboji [En Corrección]
Lun Jun 20, 2016 7:52 pm por Ryan Phomet

Mejores posteadores
Ryan Phomet (34)
 
Abraxas (18)
 
Knut Mann (18)
 
Saraah Gautier (13)
 
Patrick Robert Urremez (13)
 
Kristan Meinon (11)
 
Shane do Volken (10)
 
Ann Mack (10)
 
Nina Tails (8)
 
Ciudadano de Linove (8)
 

Aventureros

Kristan Meinon

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Kristan Meinon

Mensaje por Kristan Meinon el Jue Mayo 19, 2016 11:46 pm

Ficha de Kristan Argen Meinon


Nombre: Kristan Argen Meinon.
Apodo: Krist.
Raza: Elemental..
Edad: 370 años. (Kristan es un Elemental, es por ello que vive mucho más que cualquier otra raza de las que viven en Linove, aún es joven, es por ello que aparenta 27 años más o menos)

Historia:
El manto oscuro de la noche se extendió sobre Linove justo después de que el último suspiro del sol destelló con fuerza. En las calles, los sonidos de barriles descorchados, las cocinas encendidas y los taburetes moviéndose sobre los suelos de madera comenzaron a inundar cada rincón. El olor  tabaco, frituras, cebada y licor se volvió cada vez más nítido y embriagante; la vida nocturna de Linove comenzaba a florecer como una rosa negra, atractiva y peligrosa. En los anaqueles y expositores de las tiendas ya se comenzaban a ver artículos de índole más llamativa, y las tiendas que habían permanecido cerradas durante todo el día levantaron las rejas y encendieron los cristales mágicos.

La guardia de Linove hizo acto de presencia, y en cuestión de minutos varias parejas de guardias identificados patrullaban a lo largo de la avenida comercial, y las calles aledañas. En lo alto, la enorme luna del comienzo del año brillaba con tonos azules y plateados, y las nubes, oscuras y tumultuosas bailaban con lentitud con las corrientes de aire. Una densa neblina de color azabache apareció desde el norte de la ciudad, y tras recorrer con discreción la zona se arremolinó por debajo de una vieja terraza en el lado más cercano al muro exterior, una esbelta figura, oscura y misteriosa se materializo y la cortina de humo poco a poco se fue entretejiendo formando una gran capa de color cenizo que terminaba en un estilo deshilachado. Con un ágil movimiento el joven misterioso se ajustó la capucha sobre el rostro y se internó a través de la terraza. Los cabellos azabaches estaban desordenados, y los ropajes bajo la capa eran de cuero grueso, oscuro y timbrado con símbolos como escamas. Una suave brisa nocturna hizo bailar el abrigo develando dos grandes dagas envainadas en cuero enmarcado con plata. El joven examinó la habitación, y tras un breve reconocimiento se aclaró la garganta.

- Ya estoy en el lugar – su voz era suave, grave y varonil – Esta despejado – un par de pasos le dejaron frente a la gran ventana que daba a la terraza, y al exterior. En la lejanía las luces de la taberna brillaban con naturalidad ¿Y el objetivo? Preguntó una voz en sus pensamientos, era más ligera, algo aguda y tenía una nota demandante en ella. El chico torció los ojos – Es claro que no está, sino te lo hubiese informado, creo que aún no sale del dichoso bar que frecuentan él y sus matones – el fastidio y aburrimiento en aquellas palabras fue evidente, con movimientos fluidos se deshizo de la capa que le abrigaba, revelando las prendas de cuero y un par de cinturones de cuero que estaban dispuestos en sus musculosas extremidades.
Te avisare apenas le veamos moverse anunció otra voz, más aterciopelada e infantil; en el fondo de su mente, un grupo de voces comenzaron a intercambiar comentarios. Según parecía todos estaban asegurando sus objetivos y reafirmando posiciones. El misterioso pelinegro camino con suavidad atravesando la habitación, y con la misma fluidez se hizo con un paquete de terciopelo oscuro, atado con una cinta blanca que se encontraba en uno de los bolsillos internos del abrigo. La cuerda estaba tejida con bastante dedicación, pero el nudo era sencillo, y con un suave tirón se deshizo. Adentro se encontraba un cubo de color negro mate con las esquinas doradas.

¿En serio, Kristan? Le reprendió la primera voz mientras los demás comentaban sobre un bar al otro lado de la zona, Kristan chasqueó la lengua y tomo el cubo entre las manos.

- No molestes, mientras cumpla la misión, puedo hacer lo que me venga en gana – un gruñido de advertencia retumbó en sus pensamientos, pero la mente de Kristan estaba totalmente dedicada al misterioso objeto, cuando las yemas tocaron varios de los vértices del cubo, una suave luz destelló y de pronto el artefacto se llenó de recuadros con colores y recuadros oscuros, y con la misma agilidad con que se movía, Kristan comenzó a deslizar los dedos sobre las luces, generando grupos y desvaneciéndolas hacia los lados.

Con una sonrisa en el rostro, el chico caminaba a lo largo del lugar, concentrado en su nuevo juguete y sin prestar real atención a las noticias mentales. En el exterior, el bullicio de las tabernas y las tiendas nocturnas estaba en su apogeo, los ciudadanos de Linove caminaba por la calle del mercado, bebiendo, riendo y riñendo. De lo profundo de sus pensamientos, una voz bastante autoritaria se elevó hasta que captó la atención de Kristan, era una voz más gruesa, sería e incluso algo frívola Tú blanco se está moviendo, Kristan, con un rápido movimiento, el juguete volvió a estar envuelto en la tela, el abrigo ondeó al tiempo que el chico se lo ceñía sobre el cuerpo, y de un salto, Kristan se precipitó hacia el suelo desde la terraza. Sus ropajes se fueron deshilando en retazos de humo, y su cuerpo se estrelló contra el suelo dejando una niebla oscura en donde había impactado; la espesa niebla oscura comenzó a reptar por el suelo, con rapidez, las nubes de humo negro se fueron desplazando, subiendo por las paredes y atravesando la zona comercial, pasando sobre los tejados y volando oculto en la oscuridad.

El torrente de niebla se precipitó rápidamente hasta llegar a un viejo y oscuro callejón tras varias tabernas, con la misma velocidad se arremolino formando un gran cumulo de humo, y la figura de Kristan irrumpió en el lugar al tiempo que su abrigo se iba hilando desde la humareda. Con pasos silenciosos el chico se acercó a la salida de los callejones, que daba cara a la avenida principal del mercado; a un par de calles, hacia el este del lugar, un grupo de matones y mercenarios caminaba riendo y peleando rumbo a la zona baja. En el centro, alto, moreno y de ojos rojizos, caminaba Camelo Outwood; el líder de los “Red Carpet”. En Linove, las bandas de matones no eran novedad, pequeños grupos de magos y mercenarios se formaban y disolvían en toda la zona baja de la ciudad, y las luchas de poder se habían convertido en cosa de cada día. Los Red Carpet, eran una banda de matones que controlaba la mayoría de sedes del mercado negro, así como varias rutas de tráfico ilegal.

- Lo tengo en la mira– susurró con suavidad Kristan mientras caminaba tras el grupo y se ajustaba la capucha del abrigo No te confíes le previno la voz del primer chico. Los Red Carpet atravesaron toda la zona, y se internaron en los callejones de la izquierda, según sabia Kristan, esos callejones daban a varios grupos de edificios residenciales de bajo presupuesto.

Las paredes grisáceas se alzaron a su alrededor, y el sonido de sus pasos se hizo más y más intenso en la oscuridad, por mucho cuidado que llevase, el chico no podía disminuir el ruido que generaban sus pisadas, rodeo con la mano izquierda la empuñadura de una de las dagas que llevaba en el costado, y giró en un recodo de los pasillos, otro gran pasillo, más lúgubre y solitario se abrió frente a él, al fondo del pasillo, tras bajar algunos escalones y pasar varias puertas tapeadas con tablones, se abrió un campo interno entre las residencias, era amplio, con césped escaso y muerto, un par de árboles frondosos que parecían luchar por sobrevivir en aquel entorno y algunos columpios maltrechos, no había rastro de los Red Carpet. Un coro de risas irrumpió desde la oscuridad.

- Vaya, vaya, vaya – una voz áspera y ronca comenzó a resonar desde las paredes oscuras, tenía un ligero tono soez y amenazante – Menudo regalito nos ha traído la noche, chico ¿no estás un poco perdido? – las risas de complicidad resonaron nuevamente.

- ¿Yo? No lo creo, de hecho, pensé que os había perdido el rastro – anunció Kristan con tranquilidad, cambiando el peso sobre los pies y ajustando su abrigo en torno al cuello, sus ojos comenzaban a destellar de emoción.

- Oh… así que nos estabas siguiendo ¿no? – algo parecido a la curiosidad se abrió paso sobre la voz – Y dime ¿qué quiere alguien de tú clase con nosotros, un trabajo, un favor? Desde ya te aviso, que nosotros no trabajamos gratis, aunque – un sonido parecido a las relamidas de un gato hizo eco en la oscuridad – un chico como tú, seguro no tendrá problemas en pagarnos de alguna manera – las risas volvieron.

- ¿Trabajo? Para nada, de hecho – el sonido del metal desenvainado inundó el lugar – tú eres el trabajo – de pronto, un grupo de nubes cubrió la gran luna, y el lugar quedó totalmente a oscuras, el sonido del aire, metales chocando, una capa que ondeaba al viento y finalmente, el silencio.

Desde lo alto de una ventana, Camelo asomó el rostro tratando de identificar lo que sucedía, entre los edificios no se escuchaba más que el sonido del viento. Una espesa niebla cubría todo el lugar, y un extraño olor a quemado le estaba molestando las fosas nasales, con ambas manos apoyadas en el marco de la ventana, Camelo hizo un extraño sonido de clic, pero no recibió respuesta. Tras repetir el proceso un par de veces, una vena de preocupación le adornó la frente. Las nubes por fin dejaron pasar la claridad de la luna, y el claro volvió a tener algo de iluminación: frente a los incrédulos ojos de Camelo, se develó un claro bañado en sangre, todos sus matones, camaradas y subordinados estaban de cara al suelo, con varios cortes en el cuerpo y bañados en sangre. Hasta su mano derecha, un gran mago de nivel superior, estaba recostado en el muro oeste, con un grupo de cortes en el cuello. Los ojos le comenzaron a temblar con nerviosismo.

- ¿Pero qué demo – comenzó a preguntarse, pero la presencia de alguien a su espalda le hizo saltar hasta la pared opuesta. Frente a él, el chico de capa negra y rostro bonito se mantenía de pie, con dos dagas en las manos, bañadas en sangre y los ojos de un extraño tono rojizo.

- Bueno, el único blanco eres tú. Los demás solo me estorbaban – dijo con una voz fría e inexpresiva, con un rápido movimiento limpió las dagas y luego las envainó con lentitud; un sudor frío bajo por el cuello de Camelo.

Con una velocidad increíble, Camelo extrajo el enorme espadón de la vaina en su espalda, y arremetió contra Kristan. El sonido del metal precipitado resonó justo antes de que una pequeña explosión de escombros irrumpiera la quietud de la noche. El humo se fue dispersando ante los incrédulos ojos de Camelo, su espada estaba incrustada contra la pared sur de la habitación, y justo al lado de su cuerpo, estaba el chico, con una sonrisa brillante en el rostro, y los ojos deslumbrando con el deseo de sangre, la capa del chico se estaba hilando con retazos de humo.

- No, no, no… eso de atacar sin saber a quién atacas no está nada bien – el tono de Kristan era como el de un padre que reprende a su hijo con cariño; extendió la mano y palmeó amistosamente el hombro de un aterrorizado líder de los Red Carpet - ¿Qué decías de un pago? ¡Ah sí! Dijiste que yo ya encontraría como pagarte adecuadamente ¿no? – la sonrisa de Kristan fue lo único que quedó en el aire mientras grandes tentáculos de humo rodeaban a Camelo y se precipitaban hacia él envolviéndole.

Con el miedo resoplándole cada poro, Camelo se precipitó contra la pared opuesta, pero el humo ya estaba a todo su alrededor, y se colaba por su garganta hasta los pulmones, un ardor abrasador comenzó a encenderle el pecho y el aire comenzó a faltarle. Con ahogados respiros en busca de aire, el líder de los Red Carpet aferró las manos a su garganta y se tumbó en el suelo, la mirada ya se le estaba nublando, y el ardor como de quemaduras ya le estaba escalando por la garganta, los brazos, la nariz y los labios. Con un último gemido de dolor el cuerpo del matón se desplomó en el suelo. El humo se retiró de su alrededor, y el cuerpo de Kristan se materializó justo a los pies del inerte Camelo. Casi le matas, le acusó la voz que era similar a la de un niño.

- Pero no lo hice – se defendió Kristan mientras se acomodaba el abrigo, una respiración entrecortada le complicaba hablar, la emoción de la cacería le había dominado por completo. Debes tener más cuidado Kristan, casi arruinas el objetivo esta vez le increpó la voz amable del primer chico, su tono era más parecido a la de un padre comprensivo – Lo sé – con lentitud, se hizo del cuerpo de Camelo, y lo cargo hasta el marco de la ventana, con un ágil movimiento lo depositó al pie del lugar, y luego elevó la mirada a la despejada noche – Objetivo conseguido, vengan a buscar el cuerpo – anunció mientras su cuerpo ya se iba desvaneciendo y el humo se dispersaba con la brisa nocturna.

Perfil Psicológico:
Kristan es de personalidad voluble, su estado de ánimo y sus ideas siempre van ligadas a lo que le rodea, a como su entorno le afecte ya que el mismo suele adaptarse con mucha rapidez a cada situación. Es muy inteligente, astuto y de reacción rápida, a menudo esto le hace parecer frio o frívolo, pero nada más lejos de la realidad; es un ser sumamente amable, cariñoso y juguetón que disfruta de las relaciones, el contacto físico y las novedades en la vida.

Muy dado a las palabras, es de los miembros de la compañía que hacen vida pública sin mucho esfuerzo, y a menudo es de los que presentan informes o resultados frente al consejo, la guardia y el senado. Es por ello que le conocen como el capitán. Su temperamento es algo inestable en el combate, puede ser frío y calculador, o de pronto cegarse por la emoción del combate y volverse sanguinario y desquiciado, es por ello que rara vez hace misiones a solas, y siempre lleva consigo una piedra de supresión para que controlarle no sea demasiado complicado. A diferencia de lo que aparenta, se distrae con facilidad, aunque su mente es capaz de atender muchos asuntos al tiempo, por lo que pocas cosas le pasan desapercibidas. Es un manipulador nato, sabe usar todas las herramientas que posee para conseguir lo que busca, incluso; su propio cuerpo.

En lo particular, se comporta como un niño, y goza de hacer travesuras y de gastar bromas a los otros miembros de la compañía, es bastante inteligente, aunque rara vez emprende proyectos ya que le aburre la idea de permanecer mucho en un mismo entorno; Solo permanece en la compañía por la oportunidad de descubrir cosas nuevas e interesantes.

Perfil Físico:
Kristan aparenta 27 años de edad, es musculoso, pero esbelto; de cabellos negros y ojos claros. Su piel es suave, pálida y algo ceniza, tiene extremidades largas y fuertes, gracias a su entrenamiento en combate, no posee cicatrices o marcas de nacimiento, aunque si lleva un tatuaje en la pierna izquierda, que baja hasta el tobillo en forma de serpiente de cascabel.

Su rostro es atractivo, tiene rasgos marcados, masculinos, fuertes y algo intimidantes. Las cejas definidas, orejas normales y poco vello facial (y corporal). La mayoría del tiempo viste formal, con camisas de cuello, abrigos de terciopelo que le cubren hasta los talones, pantalones de tela, botas de cuero y poca joyería. Cuando está en misiones, suele usar ropa más dinámica; camisetas sin mangas de cuero, pantalones sueltos, botas de campo, y algunas correas de cuero en donde mantiene su equipaje.

Magia Elemental del Humo

Kristan es capaz de controlar, generar y manipular el humo derivado de la combustión a voluntad, además de que puede convertirse, o convertir cualquier cosa con la que entre en contacto en humo. El control de Kristan sobre el humo es absoluto, ya que de hecho, su cuerpo mismo está formado a partir de él, todo lo que Kristan transforma en humo, permanece en este estado hasta que él decide reagruparlo en forma física; aunque el viento dispersé el humo, Kristan es capaz de generar humo nuevo con su propia magia para suplir las perdidas, pero si el humo dispersado pertenece a un objeto transformado, el objeto sufre daños o se pierde.

Curiosidades

Es un coleccionista compulsivo, tiene colecciones absurdas de armas, muestras de hierbas, tipos de tintas y clases de pergaminos.

El tatuaje de Kristan fue hecho por un viejo amigo de la infancia, murió en una misión en Soul Mountains.

Es fanático de la ropa y las correas de cuero.

Kristan rara vez dice groserías, ya que le parece que reducen la efectividad de su carisma.

Siempre lleva consigo dos dagas, de acero templado con empuñadura de bronce y oro. Una de las dagas lleva runas de color azul zafiro y la otra, las lleva de color rojo rubí. Ambas dagas reposan en vainas de cuero y plata, y son de sus pertenencias más valiosas.

________________
avatar
Kristan Meinon
El Capitán
El Capitán

Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 18/05/2016
Edad : 28
Localización : Arión, Linove

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.